Una Vida Marcada por la Resiliencia

Nancy Tituaña, voluntaria de la Brigada de Esperanza NY quien colaboraba con Tzu Chi NY, fue víctima de un accidente mientras hacía trabajo voluntario. Foto/ voluntarios de Tzu Chi NY

Escrito por María Pacheco Valles

Publicación #13

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Nancy Tituaña, inmigrante ecuatoriana, ha demostrado que frente a las adversidades, siempre existe la esperanza 

Resiliencia se ha convertido en una palabra que escuchamos a menudo y que ha pasado a formar parte de nuestro vocabulario básico. Si buscamos su definición, el Diccionario de la Real Academia Española lo define como: “capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos”. La definición de resiliencia podría ser representada por muchas personas que a pesar de las circunstancias adversas luchan para seguir adelante. Un claro ejemplo es Nancy Tituaña.

Un paso, luego otro. Lentamente Nancy se acerca hasta la entrada de su apartamento, apoya su cuerpo en unas muletas que se han convertido en una extensión de su cuerpo durante los últimos meses. Abre la puerta y con su sonrisa ilumina todo el lugar, recibe en su hogar a los voluntarios de Tzu Chi NY, quienes mes a mes la visitan para brindarle apoyo, entregarle alimentos y una tarjeta de débito prepagada. Su fuerza, su bondad y su alegría son motivo de admiración para todo aquel que la conoce.

“Algunas personas se sorprenden cuando me ven sonriendo. Me preguntan cómo puedo sonreír en esta situación y solo les digo, ¿por qué no sonreiría?

Nancy Tituaña

Una mujer que no guarda rencor

La vida de Nancy ha estado marcada por momentos difíciles. A sus 12 años — cuando aún vivía en Ecuador— quedó embarazada después de un encuentro forzoso. Sin embargo, decidió dar a luz a su hija. “Ella no tenía la culpa de lo que había pasado. Era una bebé inocente, por eso decidí tenerla”, comenta Nancy. Ahora su hija está casada y tiene dos hijos, dos pequeños que llenan de amor y alegría la vida de Nancy.

Emigró a Estados Unidos, experimentando todos los retos que se presentan cuando se decide empezar desde cero en un lugar desconocido. Pero su actitud la impulsó a convertir Nueva York en su nuevo hogar. Nancy se contagió de coronavirus y por lo tanto cumplió con la cuarentena, fue durante esas semanas cuando vivió en carne propia la dificultad de conseguir alimentos e insumos cuando se está enfermo. Nancy conoció a la Jueza Carmen Velásquez, fundadora de Brigada de Esperanza NY. La jueza nombró a Nancy coordinadora de la asociación sin fines de lucro que brinda ayuda a inmigrantes latinos en la ciudad de Nueva York. Personas —que al igual que Nancy— han dejado sus países en busca de un mejor futuro. Desde entonces Nancy ha participado como coordinadora de la Brigada de Esperanza en varios de estos eventos donde con su voz, empatía y alegría entregó ayuda a personas de bajos recursos.

Dos fundaciones que colaboran en favor de los más necesitados

La Brigada de Esperanza NY es una de las organizaciones aliadas de Tzu Chi, ambas han trabajado conjuntamente en distintas oportunidades. El primer evento que organizaron tuvo lugar el 23 de mayo de 2020 en Queens. Durante ese día los voluntarios de ambas fundaciones repartieron bolsas con víveres a inmigrantes latinos que viven en Jackson Heights y Corona, y que habían sufrido las consecuencias de la pandemia por Covid-19. Muchos de ellos no contaban con un empleo, mientras que otros perdieron a seres queridos como consecuencia de esta enfermedad.

Nancy siempre ha estado dispuesta a ayudar donde hay personas que necesitan alimentos, atención y cuidados. Fue en una de las entregas cuando su vida cambió por completo.

El renacer de Nancy Tituaña

Una de las actividades prioritarias de la Brigada de Esperanza NY durante el brote de Covid-19 fue entregar bolsas de comida a personas contagiadas de coronavirus en Nueva York, Nancy era una de las encargadas de llevar estos alimentos a familias hispanas de bajos recursos. En junio de 2020 cuando Nancy estaba en Queens entregando alimentos como voluntaria de la Brigada de Esperanza, un conductor en estado de ebriedad impactó su automóvil directamente contra Nancy. 

Antes del accidente Nancy era una de las voluntarias con mayor participación en las actividades de la Brigada de Esperanza en NY. Foto: voluntarios Tzu Chi NY

Tras maniobras de resurrección Nancy fue llevada al hospital, donde permaneció durante varios meses. Su estado de salud era bastante crítico. Su pierna izquierda quedó destrozada en el accidente, razón por la que los médicos decidieron amputarle, mientras que la pierna derecha sufrió graves fracturas. De un momento a otro la mujer luchadora, que recorría condados de Brooklyn y Queens, brindando ayuda, no podía caminar y sufría dolores espantosos y tan fuertes que la hacían perder el conocimiento. “Los primeros tres meses después del accidente fueron los peores. No pude dormir en ningún momento. El dolor era tan fuerte que me hacía gritar hasta desmayarme”, recuerda Nancy mientras descansa de los ejercicios de su sesión de fisioterapia. 

Después de ser dada de alta, Nancy regresó a su apartamento, para empezar a vivir de nuevo, para aprender a sonreír a pesar del dolor. “Estoy mejorando, cada día los dolores son más soportables y agradezco porque estoy viva”, cuenta visiblemente emocionada. Los médicos que atendieron su caso concluyeron que volver a caminar era una posibilidad remota para Nancy, hablaron de un promedio de dos años para que ella pudiera empezar a mover su pierna derecha y la prótesis puesta en la izquierda. Sin embargo, una vez más, Nancy sorprendió a todos con su capacidad de resiliencia. 

Nancy Tituaña acudió —caminando— a un operativo de salud organizado por voluntarios de la oficina de Tzu Chi en Long Island Foto: Nancy Wei.
La madre de Nancy viajó desde Ecuador para estar con su hija durante su recuperación. Foto: Voluntarios Tzu Chi NY

Tzu Chi apoya el tratamiento de recuperación de Nancy

Antes de lo previsto por los médicos, Nancy empezó a caminar. Joe Chang, terapeuta voluntario de la Asociación Médica de Tzu Chi (TIMA), quien cada semana visita a Nancy y le ayuda a completar su sesión de ejercicios, que van desde lagartijas, sentadillas, levantamiento de piernas y estiramientos, comentó: “la primera vez que vine a visitarla, ella tenía mucho miedo de siquiera intentar caminar”. 

Además de sus sesiones físicas, Nancy cuenta con la ayuda de la Maestra acupunturista Zhong Chuan, también voluntaria de Tzu Chi, quien ayuda a aliviar los dolores mediante la aplicación de acupuntura en distintas partes de su cuerpo. Cuando empezaron con las sesiones, Nancy no tenía sensibilidad en su pierna derecha, no sentía nada. Pero poco a poco, con constancia ha empezado a sentir. Cada vez que la Maestra Zhong Chuan mueve las agujas, el rostro de Nancy empieza a hacer muecas como reacción ante el estímulo. “Sentir algo de dolor es una buena noticia”, dice Nancy mientras es atendida por los voluntarios de Tzu Chi.

Nancy se muestra agradecida con la fundación budista, con la Brigada de Esperanza y con todas las personas que le han ayudado durante estos largos y dolorosos meses. “Tzu Chi se ha convertido en una familia para mí. Me han ayudado desde el primer día en que todo esto empezó. Cada mes me visitan y me traen víveres y ayuda monetaria”, comenta Nancy sentada en la sala de su casa donde recibe la visita de los voluntarios de Tzu Chi, quienes prometen seguir allí apoyándola a largo plazo.

La primera vez que Nancy camina después del accidente. Foto: Carmen Velásquez
Nancy recibe la visita mensual por parte de los voluntarios de Tzu Chi quienes la ayudan con la entrega de víveres y una tarjeta de débito prepagada. Foto: Ting Fan

La luz vuelve a la Brigada de Esperanza NY

Son muchas las personas que se preocupan por Nancy y que la quieren y admiran por sus ganas de siempre salir adelante. Una de ellas es la jueza Dra. Carmen Velásquez, Directora Ejecutiva de la Brigada de Esperanza NY, quien conoce el espíritu altruista de Nancy desde hace varios años. “Después que ocurrió el accidente quisimos encontrar un tratamiento de fisioterapia para Nancy, pero no teníamos el dinero. Sin embargo Tzu Chi se está encargando de su recuperación y además de brindarle apoyo y alegría en estos momentos. Y nunca la han dejado sola, ese apoyo significa todo para Nancy”, comenta la jueza Velásquez.

Conde Cabrera es otro de los compañeros de Nancy en la Brigada de Esperanza. Conde admira la valentía de su amiga y sabe que luchará hasta recuperarse por completo. “El deseo de Nancy de regresar y servir a su comunidad la ha hecho trabajar duro y la ha empoderado”, dice Conde, quien —al igual que la Dra. Carmen Velásquez— desea que Nancy complete su recuperación y pueda unirse nuevamente a la brigada que tanto necesita de su entusiasmo.

Y aunque nadie lo esperaba todavía, ese deseo está empezando a cumplirse. En el verano del 2021, durante una distribución de alimentos de la Brigada Esperanza, Nancy sorprendió a todos llegando hasta allí, con ayuda de sus muletas, acercándose poco a poco a sus compañeros, sonriendo con cada paso.
Las lágrimas de alegría no se hicieron esperar cuando Nancy y la jueza Velásquez se fundieron en un cariñoso abrazo que se extendió por algunos minutos. La atmósfera del lugar se llenó de alegría y esperanza con la presencia de Nancy de vuelta con sus compañeros. En esos momentos es donde ella demuestra lo mejor de sí, su capacidad de superar los obstáculos, y de sus ganas de hacer de cada espacio un lugar mejor.

Nancy ha sorprendido a todos, al empezar a caminar antes de la fecha prevista por los médicos. Foto: Nancy Wei.
Foto/ Nancy cuenta con la ayuda de la Maestra acupunturista Zhong Chuan, también voluntaria de Tzu Chi, quien ayuda a aliviar los dolores mediante la aplicación de acupuntura en distintas partes de su cuerpo. Foto: Nancy Wei.

Pequeños pasos que la acercan a un sueño

Queda demostrado que Nancy nunca se da por vencida. Con valentía ha superado cada uno de los obstáculos que la vida le ha puesto. “Ahora estoy trabajando en mi mejor proyecto. Yo misma”, comenta Nancy con una gran sonrisa en su rostro. Aunque ahora los pasos de esta mujer sean cortos, ella sueña con ser maratonista. “Quiero participar en la Maratón de Boston, porque muchas personas con prótesis van hasta allá y corren”, dice como una promesa, una que cumplirá y que se convertirá en otra muestra de su poder de resiliencia, pero sobre todo en una muestra del amor y la alegría que forman parte de su esencia.

Nancy hace mercado sola por primera vez después del accidente. Lo que representa un gran avance en su recuperación. Foto Nancy Wei.
Nancy hace mercado sola por primera vez después del accidente. Lo que representa un gran avance en su recuperación. Foto Nancy Wei.

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